El fin de un tiempo (II): Patriotas
Mientras aquello ocurría en los Estados Unidos de América, en el resto del mundo se nos iban acumulando los problemas. La segunda ola de la pandemia del COVID-19 amenazaba con convertirse en un tsunami capaz de llevarse por delante los servicios sanitarios de todo el mundo. En España, en medio de nuestro habitual sainete político, llevábamos ya dos meses de medidas de contención extraordinarias: estados de alarma, toque de queda, cuarentenas, "confinamientos permietrales" -lo que toda la vida fueron cierres y bloqueos de ciudades y territorios, pero eufemísticamente adaptados a los tiempos de la oximorónica "nueva normalidad"- y, en definitiva, todo lo que pudiera servir para poner puertas al campo de la pandemia, mientras se intentaba por todos los medios no tomar medidas que pudieran asustar a los actores económicos en medio de la crisis económica que se estaba fraguando. Aunque ni España era la excepción, ni "crisis económica" le hacía justicia a la mo...